Comienzo este texto tarde como cada año, mientras la muerte se ha paseado y regodeado en mi familia varias veces, y aunque su última visita fue hace algunos días después de que haya comenzado este año, dejo este hecho para hablarlo el año entrante y dejar este resumen del 2025 a mi yo del futuro, haciendo de cuentas que Sasha aún está aquí y que no tengo ningún gato en mi conciencia.
Empiezo por el principio, por ese primero de enero que hoy parece lejano y que el año pasado se mostraba próspero y prometedor, pues, aunque el año posterior terminó entre dificultades, también lo hizo entre el amor y el apoyo de mi familia, apoyo por el cual cambié aquel cumpleaños por estar el año nuevo con los míos, sin saber que sería el último en que estaría con nosotros mi papá.